foto Mons. Stöckler


Homilías y Mensajes
del Padre Obispo Tissera

ACENTUACIONES PASTORALES - 2017

Quilmes, 10 de marzo de 2017

Al proponerles las ACENTUACIONES para este año lectivo, primeramente los invito a hacer memoria agradecida por la vida y ministerio del P. José María Aguirre Amirola, que tuvo su pascua el 7 de marzo pasado, de modo tan inesperado. Hasta ese momento era el Delegado Episcopal para la pastoral escolar diocesana y miembro de la Junta Regional de Educación Católica de Quilmes (JURECQ). Toda su vida fue un sí al llamado de Dios que experimentó en su adolescencia. Un verdadero discípulo misionero de Jesús. La Palabra de Dios fue el centro de su vida y la predicó con sus gestos y enseñanzas en medio de los más humildes. Un hombre sin doblez. Un testigo de la fe. Vivió la generosidad en pequeños y grandes actos de su vida. Un verdadero consagrado a Dios y a su Pueblo. Además de ser un párroco servidor de todos, fue un entusiasta educador y formador de personas. Su experiencia la volcaba en los encuentros periódicos con los Coordinadores de Formación Religiosa, animándolos constantemente y propiciando la búsqueda de nuevos caminos, con propuestas superadoras en medio de las dificultades.

Experimentando la nostalgia de su ausencia física, también tenemos la certeza que está gozando plenamente de la Vida que ya entre nosotros vivió y anunció: Jesucristo. Nos ha dejado un verdadero testimonio de SERVICIO EVANGELIZADOR.

1.- “RENOVAR EL SERVICIO”. Esta es la PRIMERA ACENTUACIÓN  que les propongo. Aún estamos celebrando el trienio de los 40 años de la Diócesis de Quilmes. En el primer año el lema era “Renovar la mirada”. El año pasado fue “Renovar el anuncio”. En este año 2017 es “Renovar el servicio”. Muchas veces hemos escuchado, y el Papa Francisco lo ha repetido varias veces el dicho: “El que no vive para servir, no sirve para vivir”. Jesús nos dice: “El que quiera ser el primero, que sea el último y el servidor de todos” (Mc. 9, 35) “La invitación al servicio posee una peculiaridad a la que debemos estar atentos. Servir significa, en gran parte, cuidar la fragilidad. Servir significa cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo. Son los rostros sufrientes, desprotegidos y angustiados a los que Jesús propone mirar e invita concretamente a amar. Amor que se plasma en acciones y decisiones. Amor que se manifiesta en las distintas tareas que como ciudadanos estamos invitados a desarrollar” (Papa Francisco)

Por eso, estamos invitados a RENOVAR EL SERVICIO:

  1. En los equipos de conducción: Será un año donde desde el trabajo en equipo, se revitalice en todos los colegios el servicio de quienes tienen en sus manos la conducción de los mismos.
  2. En los mismos alumnos: generar en los espacios educativos experiencias donde se puedan ver los frutos de lo trabajado durante el Año de la Misericordia. Acercar a niños y jóvenes a aquellas realidades donde el servicio no es un falso “samaritanismo”, sino un verdadero donarse a los demás, como Jesús lo hizo en el lavatorio de los pies. La conformación de la Comisión Diocesana de Alumnos de Nivel Secundario quiere ser un signo de servicio para todo el alumnado de la Diócesis de Quilmes.

2.-  “LA ALEGRÍA DEL AMOR”. Esta es la SEGUNDA ACENTUACIÓN. Hace un año, el Papa Francisco nos regaló la Exhortación Apostólica Postsinodal “Amoris Laetitia”, sobre el amor en la familia. Leemos al inicio: La alegría del amor que se vive en las familias es también el júbilo de la Iglesia…  a pesar de las numerosas señales de crisis del matrimonio, el deseo de familia permanece vivo, especialmente entre los jóvenes, y esto motiva a la Iglesia. Como respuesta a este anhelo el anuncio cristiano relativo a la familia es verdaderamente una buena noticia” (AL 1)

Más adelante dice el Papa Francisco: “La familia es el ámbito de la socialización primaria, porque es el primer lugar donde se aprende a colocarse frente al otro, a escuchar, a compartir, a soportar, a respetar, a ayudar, a convivir. La tarea educativa tiene que despertar el sentimiento del mundo y de la sociedad como hogar… En el contexto familiar se enseña a recuperar la vecindad, el cuidado, el saludo. Allí se rompe el primer cerco del mortal egoísmo para reconocer que vivimos junto a otros, con otros, que son dignos de nuestra atención, de nuestra amabilidad, de nuestro afecto. No hay lazo social sin esta primera dimensión cotidiana, casi microscópica: el estar juntos en la vecindad, cruzándonos en distintos momentos del día, preocupándonos por lo que a todos nos afecta, socorriéndonos mutuamente en las pequeñas cosas cotidianas. La familia tiene que inventar todos los días nuevas formas de promover el reconocimiento mutuo” (AL 276)

Para favorecer una educación integral necesitamos «reavivar la alianza entre la familia y la comunidad cristiana». El Sínodo ha querido resaltar la importancia de la escuela católica, que «desarrolla una función vital de ayuda a los padres en su deber de educar a los hijos [...] Las escuelas católicas deberían ser alentadas en su misión de ayudar a los alumnos a crecer como adultos maduros que pueden ver el mundo a través de la mirada de amor de Jesús y comprender la vida como una llamada a servir a Dios» (AL 279)

Años atrás, en las acentuaciones he insistido en fortalecer los vínculos. Colaborar estrechamente con los padres en la misión que tenemos. Les compartía en el año 2014: “Educar es posible en la medida que renovemos la conciencia profunda de que la grandeza de un padre, de una madre o de un maestro se la da paradójicamente la fragilidad que cuida” (Rossi, Ángel. “Educar es posible, difícil y bello”. Galeón, Córdoba, 1999, pg. 9). Hermosas palabras para describir el sentido de la educación. Esa fragilidad es la que los padres ponen en manos de las maestras el primer día de la escuela. La fragilidad de aquél o aquella que va a recibir las herramientas con las que habrá de construir su propio proyecto de vida. Fallar en esta misión es achicar horizontes, cortar alas, aburguesar pensamientos, minimizar ilusiones, condenar a la persona a una futura versión reduccionista de sí misma. (Cfr. Sánchez, Alberto M., “La comunidad educativa”. Aportes y reflexiones para la conducción de la escuela católica desde la comunión y la participación. Consudec. 2013. Pg. 215 ss).

3.- HACIA UNA PASTORAL SIGNIFICATIVA. Esta es la TERCERA ACENTUACIÓN.

 

A)  En este tiempo de servicio, también deseamos como comunidad educativa diocesana, reinterpretar el espacio pastoral en nuestros colegios.

B)  El diseño Itinerario Diocesano de Formación Religiosa es un paso claro hacia la  significatividad del ámbito pastoral desde la enseñanza religiosa escolar.

      I) Diseñar un “camino” de formación religiosa de la persona dentro del recorrido pedagógico en la escuela, para eso clarificar contenidos sobre esta dimensión de la persona. Aspectos transversales: lo Bíblico, lo Doctrinal y lo Litúrgico

     II) Itinerario: Busca atender a las necesidades de los distintos niveles de los colegios de nuestra Diócesis (inicial, primaria, secundaria)

     III) Diocesano: Busca generar (apoyándose en la identidad de la Diócesis) una identidad para que todos los estudiantes puedan pensar, vivir  y sentir un conjunto de contenidos, experiencias mínimas pero fundamentales comunes a toda la Diócesis.

      IV)  Formación: Busca revisar todos los contenidos de la Formación Religiosa para generar una propuesta articulada, fundamentada y en clave de proceso.

     V)  Religiosa: Busca trabajar la dimensión humana trascendental/espiritual desde la propuesta religiosa cristiana.

C) Poder generar y redescubrir la espiritualidad de nuestra diócesis en espacios escolares. Desde el saber de cada materia, encontrar en nuestros modos, la presencia de Jesús.

Estas son las tres acentuaciones que les propongo a todas las comunidades educativas de la Diócesis de Quilmes. Es responsabilidad de los equipos de conducción que ellas sean tenidas en cuenta por toda la Institución escolar.

A todos los animo, especialmente a los niveles secundario y terciario, a encaminarnos a la realización del IIº Encuentro Nacional de Juventud, a realizarse en Rosario, los días 14, 15 y 16 de octubre de 2017, con el lema “Con vos renovamos la historia”.

A cada uno de los miembros de las comunidades educativas les agradezco el SERVICIO que brindan a la Iglesia y a la sociedad, en la noble misión de educar. Tengamos presente como modelo de cristiano, de argentino y de hombre comprometido con la educación al SANTO CURA BROCHERO, el gran regalo de Dios para los argentinos y para la Iglesia universal. Hace más de cien años, en el postergado oeste cordobés, donde abundaba la necesidad, trasformó espiritual y materialmente a toda esa región con el precioso instrumento de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Fue un adelantado en el campo de la educación: levantó un colegio para mujeres, de primera calidad educativa, para las hijas de tantas familias pobres y abandonadas de toda asistencia del Estado. Supo sembrar la semilla del Reino de verdad, de justicia, de libertad y de amor en aquellas humildes mujeres de su pueblo.

El Santo Cura Brochero es también intercesor. Acudamos a él con todas nuestras necesidades. Propongamos a nuestros hermanos y hermanas la admirable vida de este hombre de Dios: San José Gabriel del Rosario Brochero.

Les ruego que recen por mí. La Virgen María, la Inmaculada Concepción los cuide junto a sus familias.

Fraternalmente los saludo y bendigo

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

MENSAJE DEL OBISPO CARLOS TISSERA SOBRE EL INCENDIO OCURRIDO EN LA PARROQUIA SAN JUAN BAUTISTA

logo obispo ctissera05Mensaje del Padre Obispo Carlos José Tissera que redactó luego de conversar con el Pbro. Marcelo Eyheramendy, párroco de la parroquia San Juan Bautista de Florencio Varela, sobre un foco de incendio que iniciaron intencionalmente dos desconocidos luego de una misa en este templo.

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