Saludo de los obispos de Quilmes  
 
Quilmes, 21 de agosto de 2019. 
 
Queridas hermanas y hermanos catequistas:

¡Feliz día!

Queremos expresarte nuestro afecto y nuestro agradecimiento en esta jornada, por tu servicio al Pueblo de Dios en la misión a la que el mismo Jesús te ha llamado. Quienes tenemos la misión de pastorear esta Diócesis de Quilmes sabemos que sos un brazo insustituible en la tarea evangelizadora. Damos gracias a Dios por tener funcionando en nuestra Iglesia particular el Instituto de Catequesis “San Pablo Apóstol”, formador de generaciones de mujeres y hombres que han sido y son pilares valiosísimos de nuestras comunidades.

A modo de obsequio en este día, queremos compartir una preciosa oración del Padre Obispo Jorge Novak, compuesta para iniciar la Asamblea Diocesana al cumplirse los primeros diez años de creación de la Diócesis de Quilmes, convocada para reflexionar y fortalecer su fidelidad a la voz del Espíritu en el Concilio Vaticano II y en el primer Sínodo Diocesano (1981-1983):

Señor Jesús, en la tarde de tu resurrección,
camino de Emaús, repasando las Escrituras,
explicaste a los discípulos tu misterio pascual.
de modo que tu corazón ardía con fe incontenible.

A los Apóstoles, y a los reunidos con ellos en asamblea,
les abriste la inteligencia para comprender las Escrituras,
y asegurándoles la asistencia del Espíritu Santo,
los enviaste como testigos de tu muerte y de tu triunfo,
para predicar a todas las naciones del mundo
la conversión para el perdón de los pecados.

La Biblia ha sido escrita para nuestra instrucción,
para que por la constancia y el consuelo de las Escrituras
mantengamos la esperanza, según la fe apostólica.
Toda la Escritura es salvífica y está inspirada por Dios,
y es útil para enseñar y argüir,
para corregir y para educar en la justicia,
a fin de que el hombre de Dios sea perfecto
y esté preparado para hacer siempre el bien.

Recogiendo tu enseñanzas, a través de la fe apostólica,
vamos preparando nuestra Asamblea Diocesana,
Asamblea del Pueblo de Dios que cree y espera,
que ama y quiere ser tu instrumento de salvación.

Como Pedro profesamos: “Tú tienes palabras de vida eterna,
y nosotros creemos y sabemos que eres el Santo de Dios”.
Conforme a tu exhortación: “Examinen las Escrituras”,
nos vamos a detener ante el Libro de los libros,
ya que en él eres prometido y proclamado,
para mejor conocerte, servirte y anunciarte.

Confiados en tu palabra, pedimos que cumplas en nosotros
la efusión del Espíritu Santo, Espíritu de Verdad,
para que nos recuerde lo que Tú has dicho
y nos enseñe en cada momento lo que debemos testificar.

Que, como la primera comunidad, congregada en oración,
seamos llenos del Espíritu Santo en las pruebas
y anunciemos decididamente la Palabra de Dios.

Que mientras leamos en la liturgia las páginas sagradas,
pueda el Espíritu suscitar evangelizadores y catequistas,
prontos a iniciar a sus hermanos en tu Vida.

Interponemos la intercesión de Santa María Virgen,
cuya fe recomendaste como respuesta a la Palabra de salvación,
ya que supo meditarla en su corazón e irradiarla,
fiel a su obediente actitud de Servidora del Señor.
Su ejemplo nos inspira; su oración nos ayuda;
nos orienta su consigna de hacer todo lo que Tú nos digas.

Amén.

La oración del Siervo de Dios y su ejemplo de catequista y pastor, nos anime a caminar juntos hacia la celebración de nuestro Tercer Sínodo Diocesano.

¡Que Dios los bendiga! Nuestro abrazo fraterno


+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+Marcelo Julián (Maxi) Margni
Obispo Auxiliar de Quilmes