HOMILIA DE LA MISA DE LA 41° PEREGRINACIÓN DIOCESANA A LUJÁN 

DOMINGO 8 DE SEPTIEMBRE DE 2019

Hermanas y hermanos:

Hace 40 años que la Diócesis de Quilmes viene en peregrinación a Luján. Venimos todos a decirle a la Virgencita: "Sostené nuestra esperanza, Madrecita de Luján"

También en aquel año 1979 el pueblo del sur de Buenos Aires venía cantando esa misma esperanza. Años oscuros de dolor, de pobreza y de miedo. Plena dictadura militar. El corazón de nuestro recordado Siervo de Dios Padre Obispo Jorge palpitaba con el dolor de las madres de los desaparecidos que acudían al Obispado buscando consuelo, escucha y contención. En el mes de junio de 1979, en la primera misa con los familiares de los desaparecidos y de los presos a disposición del PEN, en la Catedral de Quilmes decía: “No tienen que morir las ovejas, sino el Pastor tiene que dar la vida por las ovejas; entonces yo ofrezco mi vida para que termine este tema”.

Es el mejor comentario a este Evangelio de Lucas que se ha proclamado hoy (Lc. 14, 25-33) El gesto del Padre Obispo Novak de ofrecer su vida por tanto dolor de argentinas y argentinos, como también lo hizo en medio de la guerra de las Malvinas pidiendo la paz, nos revela el corazón de un verdadero discípulo de Jesús. Seguir a Jesús renunciando a todo, incluso hasta la propia vida por amor a Él y a los hermanos.

Las lecturas de este domingo nos enseñan la sabiduría de seguir a Jesús. Seguirlo requiere constancia, fuertes convicciones, espíritu de generosidad y sacrificio. Es el camino del amor que se da sin reservas, como respuesta al amor infinito de Dios.

Este año, nuestra Peregrinación anual coincide con la Fiesta del Nacimiento de la Virgen María ¡su cumpleaños! La fiel discípula de Jesús y maestra de discipulado. La mujer de pueblo que dijo: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho»

Hoy es el día de la Vida Consagrada. María es el modelo de consagrada. Damos gracias a Dios por esas personas llamadas por Dios para testimoniar su amor, entregándolo todo por el Reino: las Órdenes e Institutos religiosos dedicados a la contemplación o a las obras de apostolado, por las Sociedades de vida apostólica, por los Institutos seculares, por el Orden de las vírgenes, por las Nuevas Formas de vida consagrada y por otros grupos de consagrados, como también por todos aquellos que, en el secreto de su corazón, se entregan a Dios con una especial consagración.

Como hace cuarenta años atrás hoy decimos: "Sostené nuestra esperanza, Madrecita de Luján"

Hoy venimos a Luján con nuestros corazones llenos de pedidos, en un momento crítico que viven millones de hermanas y hermanos argentinos. La pobreza creciente en el país aúna los corazones para clamar al cielo pidiendo justicia y diciendo, como hace 25 años atrás, en el Congreso Eucarístico Nacional de Corrientes (2-5 de septiembre de 2004):
 
¡Quédate con nosotros, Jesús, que
da miedo tanta oscuridad, no es
posible morirse de hambre en la
Patria bendita del pan!

Muchos venimos a agradecer la salud, el trabajo, las cosas lindas de cada día; otros muchos vienen pidiendo el trabajo, por algún enfermo, la solución de un problema familiar, encontrar un camino para salir de una adicción. Muchas madres y abuelas, padres y abuelos, traen el dolor de ver a sus hijos tristes, sin proyectos, enajenados y atrapados por el flagelo de la droga. Son los dolores del pueblo que camina. Por eso también decimos:
 
Que tu Madre, “La Virgen Morena”,
siga estando junto a “nuestra Cruz”,
y nos muestre que vale la pena,
entregarse por el Bien Común.

Hoy la Iglesia en Argentina realiza un gesto que nos hermana para aliviar el dolor causado por la desigualdad, madre de tantas injusticias. La Colecta Nacional “MÁS POR MENOS”. Se cumplen 50 años que se realiza en todas las parroquias y capillas del país. Por eso el lema: “50 años dando más para que otros sufran menos”

Queremos unirnos en oración a las familias que sufren por no poder tener en la mesa lo necesario para vivir dignamente; a la angustia de las personas que han perdido sus trabajos; a los estudiantes que abandonan la universidad o la escuela porque no les alcanza el dinero; a las hermanas y hermanos de otros países que vienen escapando de sus países de origen, empujados por situaciones iguales o peores que las nuestras.
 
¡Quédate con nosotros, Señor, que
hace falta un nuevo Emaús; la
propuesta será compartir como vos y
en tu nombre, Jesús!

Por eso decimos: "Sostené nuestra esperanza, Madrecita de Luján”

Esta peregrinación se enmarca en un año importante de toma de decisiones para el futuro de nuestro pueblo argentino. Queremos pedirle a Ella, Patrona de nuestra Patria, interceda ante el Señor por quienes se les confía la responsabilidad de gobernar, por una vida digna con trabajo y pan, por la tierra y vivienda, por la justicia y paz, por la consolidación de la democracia.

Por eso, Virgencita, los que venimos de Berazategui, Florencio Varela y Quilmes te decimos: "Sostené nuestra esperanza, Madrecita de Luján”

Como Iglesia de Quilmes, Virgencita, ponemos en tus manos nuestro camino sinodal, pidiéndote que estés presente en las asambleas parroquiales y demás instancias que nos ayudan a escuchar las esperanzas, las necesidades, los dolores y las angustias, los desafíos y las exigencias de hombres y mujeres de hoy. Sólo así podremos ofrecerles de modo más real y concreto la alegría del Evangelio de Jesús. Para ello te decimos: "Sostené nuestra esperanza, Madrecita de Luján”


+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes