En las vísperas de la celebración del día del maestro, los padres obispos Carlos José Tissera y Marcelo (Maxi) Margni saludan a todos los educadores.

 

Mensaje para los educadores y las educadoras
de la Diócesis de Quilmes

 
Hermanas y hermanos:

Transitamos la segunda parte del año que nos invita a renovar el esfuerzo, revisar el camino recorrido y dirigirnos con esperanza y valentía hacia el término de este 2019 que se avecina. El mes de septiembre es un mes muy especial para las comunidades educativas, por tantos días conmemorativos de distintos servicios y profesiones que nos permiten expresar nuestra gratitud y reconocimiento: el día de secretarias y secretarios, de maestras y maestros, de profesoras y profesores, de psicopedagogas y psicopedagogos, de directoras y directores... Los jóvenes han consagrado, además, el 21 de septiembre como día del estudiante. En este mes especial, entonces, queremos hacerles llegar nuestro saludo y hacerlo extensivo también a las familias, auxiliares, personal de mantenimiento y representantes legales de nuestras comunidades educativas.

Acción de Gracias y Felicitaciones

En primer lugar, quisiéramos agradecer a Dios el don valioso de la vocación de cada una y cado uno de ustedes en sus profesiones. Se trata, como afirmaba el Papa Francisco, de «la profesión más respetada del mundo, artesanos de humanidad».1 La tarea y la labor que ustedes llevan adelante día a día en las diversas comunidades educativas recibe la vida de niños, niñas y jóvenes «así como viene».2 Esta es la acción, junto con la educación en sí misma de distintos modos, más característica de Jesús, el Dios hecho hombre por toda la humanidad para abrazar las realidades más difíciles, olvidadas y excluidas de todos los tiempos. Hoy en cada aula, en cada patio, en cada sala de preceptores y preceptoras, en la dirección o los pasillos de cada institución, se hace posible un encuentro con Dios en cada niño, niña y joven. Por eso les agradecemos profundamente que, aún en este tiempo de tanta desvalorización y falta de reconocimiento de sus tareas, sigan dando lo mejor de sí en cada comunidad educativa. ¡Gracias a Dios por ustedes! ¡Y gracias a ustedes por seguir eligiendo este camino y apostando por él!

Desafíos de hoy

En el marco de esta apuesta, quisiéramos también compartir con ustedes algunos desafíos del momento presente que ocupan nuestra atención y a los que quisiéramos responder junto con ustedes, haciéndonos eco de algunas propuestas de nuestro querido Papa Francisco.

El primero de estos desafíos es el de «cooperar en la formación de chicos abiertos, que se interesen en la realidad que los rodea capaces de cuidar y de ternura –pienso en el bullying–, libres del prejuicio difundido, según el cual para valer hay que ser competitivos, agresivos, duros hacia los demás, en especial hacia los que son diferentes, extranjeros o los que de algún modo son vistos como obstáculo para la propia afirmación».3 Cuánta violencia en los vínculos en las familias se encuentra naturalizada hoy en día, desde las agresiones en sí mismas hasta el abandono, la soledad, la falta de perdón o incluso la ocupación amorosa en la educación y la vida de hijos e hijas. Ustedes lo ven muy claramente día a día en las manifestaciones que aparecen como signos de alerta en palabras, gestos y comportamientos de estudiantes. En este sentido, quisiéramos invitarlos e invitarlas a ser artesanos de la paz, el amor, la reconciliación, la valoración y la dignidad de los demás, a «gastemos» tiempo en esto; será un tiempo verdaderamente educativo en su sentido más profundo.

El segundo desafío es el de buscar nuevamente la «alianza educativa» entre la escuela y la familia. En palabras del Papa Francisco, «es necesario favorecer una nueva “complicidad, soy consciente del uso de esta palabra, una nueva complicidad entre profesores y padres..., poniéndose en el lugar los unos de los otros, comprendiendo las objetivas dificultades que los unos y los otros hoy encuentran en la educación y así creando una mayor solidaridad: complicidad solidaria».4 Somos conscientes de que esta alianza, que alguna vez fue firme, acusa síntomas de deterioro desde hace tiempo... Y con frecuencia, instituciones educativas y familias llegamos a vernos como en lados opuestos, incluso como verdaderos adversarios. Tal vez precisamente por esto, necesitamos más que nunca buscar creativamente el modo de restablecer un vínculo sano, honesto y fraterno, que nos permita reconocer nuestra común misión, en la diversidad de roles y responsabilidades, para bien de las generaciones más jóvenes. Ni las familias, ni educadores y educadoras “nos las sabemos todas. Somos llamados a buscar el modo de caminar juntos y juntas, podemos hacerlo, debemos buscarlo... Sabemos que no es nada fácil, pero las experiencias de muchas comunidades educativas, que han aceptado y asumido el desafío de recrear este vínculo, son por demás esperanzadoras y alentadoras. ¡Ánimo! ¡Tengamos esperanza!

Orientaciones para la educación en nuestra Diócesis

Con gran alegría y gratitud, hemos presentado el jueves 22 de agosto, en el teatro municipal de Quilmes, el documento Hacia la renovación de nuestras comunidades educativas. El mismo tiene por objetivo recuperar lo mejor de nuestra historia e identidad educativa diocesana, leer desde la realidad actual la identidad y misión de la escuela católica y, sobre todo, mirar al futuro con esperanza y compromiso. Este documento fue entregado a cada comunidad ese mismo día, y también ha sido socializado en formato digital. Con su lectura atenta y su recepción en cada comunidad educativa, esperamos que paulatinamente vaya «haciéndose carne» conforme a la realidad e idiosincrasia de cada una. El documento es, a fin de cuentas, no un programa pensado abstractamente, sino el producto del camino común y el trabajo de ustedes, quienes «gastan su vida» en educar y enseñar, y quiere ser, a su vez, un aporte que ofrezca orientaciones y nos aliente a caminar hacia comunidades educativas que se transforman en verdaderas «usinas de humanidad».
 
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Queridas hermanas, queridos hermanos: al concluir este mensaje, renovamos nuestra acción de gracias a Dios por su esfuerzo y compromiso de cada día, y le pedimos que extienda su bendición sobre ustedes, su trabajo y sus seres queridos, y sobre todas las comunidades educativas de nuestra Diócesis. Confiamos en que la Virgen María, la Inmaculada, nuestra «madrecita de Luján», les alcance a Dios, proteja y acompañe. Y le pedimos al siervo de Dios, nuestro querido Padre Obispo Jorge Novak, que siga intercediendo por toda nuestra comunidad educativa diocesana.

¡Feliz día de la maestra y el maestro!

Con nuestra bendición y afecto,


+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Marcelo Julián (Maxi) Margni
Obispo Auxiliar de Quilmes

 
Quilmes, en vísperas del 11 de septiembre de 2019.

 
1 Francisco, Mensaje a los educadores por el encuentro Global Teacher Prize, 2016.
2 Card. J. M. Bergoglio, en la inauguración del primer Hogar de Cristo en la Villa de Caacupé, Buenos Aires, 2008.
3 Francisco, Discurso a la Asociación italiana de maestros católicos, 2018.
4 Íd.