obispado
 
Carta del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH).

 

Buenos Aires, 20 agosto de 2008.

A las Iglesias Miembros del MEDH
A la Junta Directiva del MEDH
A las sedes regionales
A las hermanas y hermanos de la oficina central

Queridas hermanas y queridos hermanos en Cristo:

Ante las graves amenazas a la vida y seguridad del pueblo argentino, persecuciones, torturas, desapariciones y muerte de miles de personas durante el nefasto período militar de 1976 a 1983; algunas Iglesias respondieron de forma contundente y organizada, dando vida al Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH).

Nuestra razón de ser fue y sigue siendo la defensa de la vida, la denuncia de las injusticias y el acompañamiento pastoral a las víctimas de todo atropello y exclusión, ayudando a recuperar la dignidad y a organizar comunitaria y solidariamente la esperanza.

Como copresidentes actuales del MEDH, no podemos menos que dar gracias a Dios por aquellas personas que durante más de 30 años brindaron sus dones, capacidades y tiempo para llevar adelante los diversos programas. Nuestra gratitud también abarca a personas del amplio espectro ecuménico local e internacional, a las organizaciones sociales y culturarles con quienes recorrimos este camino.

Nuestro país y continente viven un tiempo nuevo y desafiante. Entendemos que nuestras instituciones eclesiásticas y el propio MEDH no siempre han estado a la altura de los desafíos y las oportunidades a nivel nacional . Muchas buenas intenciones y propuestas han quedado en el camino, ya sea por la falta de un acompañamiento real de nuestras Iglesias, por la falta de diálogo fructífero entre todos los actores de los diversos procesos, o por la falta de recursos económicos para el sostenimiento de una estructura que ya no parece ser funcional a la misión actual del MEDH:

Los continuos reclamos frente a cierto centralismo, la supuesta pérdida de una visión y presencia nacional y ausencia de una voz profética distintiva en nuestra sociedad, son algunos de los señalamientos que nos hacen pensar en la necesidad de detenernos en el camino para analizar lo que nos sucede.

La actual coyuntura nos indica el tiempo oportuno para revisar no sólo la estructura y funcionamiento internos del MEDH, sino de recuperar espacios de diálogo y construcción común de la propuesta programática.

Esta breve mirada a nuestro pasado y presente, nos ha llevado como copresidentes del MEDH a reflexionar sobre nuestra responsabilidad ante las comunidades de fe que representamos, así como sobre nuestra responsabilidad acerca de la conducción en este tiempo.

Nos preocupa nuestro futuro institucional, pero por sobre todo nos preocupa nuestra presencia y acción en medio de nuestra sociedad. Nos preocupa que en el presente y hacia el futuro en Argentina el MEDH pueda ser esa voz y esa acción que mantengan viva la esperanza de una vida mejor, facilitando relaciones justas, creando espacios para la defensa de la vida en todas sus manifestaciones y la construcción de nuevas oportunidades.

Les estamos invitando por este medio a hacernos llegar sus inquietudes y sugerencias. Nos comprometemos a escuchar todas las voces y a trabajar en la búsqueda de un MEDH , en el que todos y todas podamos seguir sintiéndonos representados.

Les saludamos con afecto fraterno

Padre Marcelo Melani
Obispo Neuquén I.C.R.
obneuquen@speedy.com.ar

Pastora Nelly Ritchie
Obispo I.E.M.A.
obispo@iglesiametodista.org.ar

Pastor Rodolfo Reinich
I.E.R.P.
reinich@ciudad.com.ar

Nota: Recibiremos sus aportes hasta el 30 de septiembre en las direcciones de e-mail



 

diseño maversoletto