La comunidad diocesana de Quilmes celebró el 25 aniversario de fundación de la Casa de Ejercicios Espirituales “Cura Brochero”, el centro de espiritualidad diocesano ubicado en la ciudad de Florencio Varela, un espacio rodeado de naturaleza que predispone a un verdadero encuentro con Dios a todos aquellos que se acercan y dedican unos días de oración y reflexión.
El pasado 1º de mayo, sacerdotes, diáconos, seminaristas e innumerables fieles, se acercaron al enorme predio para participar de las bodas de plata de este centro de espiritualidad. Por la mañana, Mons. Luis Stöckler presidió la misa de acción de gracias que abrió las actividades festivas que se realizaron luego a lo largo de ese día soleado que Dios regaló a todos los que participaron de este acontecimiento.
Los orígenes, allá lejos y hace tiempo
La historia de esta casa comienza a fines de 1979, cuando la Diócesis de Quilmes cumplía su tercer aniversario de creación. Ese año nacen los “Encuentros de Evangelización”, unas reuniones que tenían el objetivo de dar una respuesta a la necesidad de evangelizar a la comunidad diocesana de forma masiva y popular. Por aquellos años las dificultades económicas eran la mayor limitación para acercarse a estos encuentros. Como esto no podía ser un impedimento para que la gente se acerque a Dios, inmediatamente se decide comenzar a proyectar y construir un espacio destinado a resolver aquel problema.
Por esos años se estaban concluyendo la construcción del complejo habitacional Pepsi, y gracias a un terreno donado por los Salesianos, se empieza a gestar la Casa de Ejercicios Cura Brochero. La piedra fundamental fue colocada el 3 de enero de 1982, en una ceremonia presidida por Mons. Jorge Novak. Un año más tarde, el 27 de febrero, se realiza la inauguración oficial de esta obra, fruto del trabajo, la paciencia y la gracia de Dios.
Brochero, el Cura
Esta Casa de Ejercicios Espirituales lleva el nombre del sacerdote José Gabriel del Rosario Brochero, nacido en Córdoba el 16 de marzo de 1840. Este hombre de oración se caracterizó por ser también un hombre del pueblo, con quien compartía sus angustias y alegrías, y en donde promovía la construcción de caminos y acequias.
El Cura Brochero se preocupó por la dura realidad de la gente que por aquellos años habitaba en Córdoba; a ellos que vivían inmersos en la pobreza y la marginación, este sacerdotes les llevaba la Palabra de Dios.
Su obra máxima fue la Casa de Ejercicios Espirituales que hoy se encuentra en la Villa del Tránsito, en la provincia de Córdoba. Su continua comunicación con Dios le dió las fuerzas suficientes para salir a buscar a los hombres y mujeres de su época que más allá de las carencias materiales, necesitaban conocer a Dios y creer en su Amor de Padre.
Su lucha incansable en contra de las injusticia que sufría su pueblo, y su trabajo por la vida digna de su pueblo, constituyeron a este hombre, un verdadero modelo de Amor a Dios y al prójimo.
Ver Fotogalería de los festejos por los 25 años la Casa “Cura Brochero”.
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